| La letra pequeña de la reforma laboral |
|
|
|
| lunes, 14 de junio de 2010 | |
|
El Gobierno tiene ahora mismo la obligación de demostrar a los mercados que el giro en su política económica no es una mera escenificación para ganar tiempo. 14-06-2010 - Los inversores han valorado bien que el Ejecutivo de Zapatero, aunque sea demasiado tarde y forzado por las circunstancias y sus socios europeos, haya dado alguna muestra de responsabilidad al atreverse a hacer un ajuste en el gasto, incluyendo la decisión de rebajar el sueldo de los funcionarios. Empiezan a ver también con simpatía el baile de fusiones que se ha iniciado en el sector financiero, principalmente entre las cajas, y que podría ser la vía adecuada para que las entidades purguen los errores cometidos en el pasado. El hecho de que la reforma de pensiones esté en la agenda puede ser también una buena tarjeta de presentación, siempre y cuando empiecen a concretarse las reformas. Y por si fuera poco, el fracaso de la huelga convocada en la función pública esta misma semana pone de manifiesto que la sociedad española está, a diferencia de lo que ha ocurrido en Grecia, dispuesta a sacrificarse para volver cuanto antes a la senda del crecimiento económico. Lo que falta ahora para completar el póker es una reforma laboral que resulte creíble y que no se circunscriba a una retórica engañosa. El Gobierno ha ilusionado a la patronal con la idea de que el despido procedente con veinte días de indemnización por causas económicas pueda ser a partir de ahora una medida plausible y no una mera entelequia como ocurría hasta ahora. Una medida que, en teoría, está vigente desde 1994 no ha sido nunca realmente operativa porque los tribunales han impedido que lo fuera, al no estar perfectamente demarcadas las causas que la justificaban. Es precisamente en la letra pequeña, en la concreción de esas causas para evitar la actuación del juez, donde la reforma laboral se juega que sea un éxito o un fracaso. Y lo mismo ocurre para la cláusula de descuelgue salarial, por la cual una empresa podría descolgarse del convenio sectorial si atraviesa dificultades económicas. Dónde se ponga el listón para desvincularse del convenio será clave para que la medida aporte flexibilidad o no. Aunque el mercado laboral tiene aún pendientes muchas asignaturas, un acuerdo en estos dos temas sería ya un gran avance. Expansion
Mismos contratos, distintos despidosLa cuenta atrás (se supone que definitiva) ha empezado. Dentro de tres días el Gobierno aprobará la reforma laboral sin el apoyo de la mesa del diálogo social, que lleva dos años de negociaciones. Acuciado por las exigencias de los organismos internacionales y a cuatro días de la rendición de cuentas en Bruselas, el equipo de Rodríguez Zapatero se empeña en contentar a las dos partes, empresarios y sindicatos, para, como algunos dicen, pactar el desacuerdo y trasladarlo al real decreto. 14-06-2010 - Sin que el documento sea definitivo aún pues quedan tres días para ultimarlo amén de su tramitación parlamentaria (que el Ejecutivo dice que "casi con certeza será convalidado el próximo día 22"), quienes esperaban un cambio sustancial en el variopinto mapa de la contratación español, se han encontrado con que el sistema sigue siendo el mismo. Y que la anunciada generalización del contrato de 33 días difícilmente será tal si se mantienen los contratos temporales, aunque limitados. "El problema de nuestro mercado de trabajo es que tiene una enorme gama de contratos para los que siempre se buscan trampas y esto no se ha resuelto", mantiene el catedrático de Economía de la Universidad Carlos III de Madrid, Juan José Dolado, miembro del denominado M100 que defiende el contrato único para acabar con la temporalidad. De los más de cuatro millones de contratos firmados entre enero y abril de este año, los fijos no llegan ni al 5% del total (unos 200.000 convenios, de los cuales solo 61.000 son de 33 días), según las últimas estadísticas del Ministerio de Trabajo e Inmigración. Las empresas no se arriesgan a integrar en su equipo al personal permanentemente, aunque sus necesidades sean permanentes. Hay mucho fraude de ley con los contratos por obra y los eventuales (más de tres de los cuatro millones de convenios sellados hasta abril), sostienen CC OO y UGT, lo mismo que la catedrática de Economía de la Universidad del País Vasco e investigadora de Fedea, Sara de la Rica. La Inspección de Trabajo y Seguridad Social lo tiene claro y por eso el control de este tipo de contratos se ha convertido en una de sus prioridades en los últimos años, según su director general, Raimundo Aragón. Su departamento realiza una media de 13.000 actuaciones anuales. En 2009 esta vigilancia supuso la conversión en indefinidos de 42.000 contratos temporales y casi 800 actas de infracción a empresas. Sin embargo, quienes esperaban que el Gobierno introdujese cambios en el despido sí los van a encontrar. "La reforma laboral es bienvenida. No se va a resolver el tema de la temporalidad, pero sí se va a rebajar el coste del despido económico y se va a flexibilizar el procedimiento", sostiene Iñigo Sagardoy, socio director de Sagardoy Abogados, para quien avanzar en el uso del despido objetivo (con indemnizaciones de 20 días por año en lugar de los 45 ordinarios y hasta ahora poco utilizado porque suele judicializarse y, en este caso, resultar bastante más caro a las empresas ya que los juzgados generalmente dan la razón al trabajador) es todo un avance, lo mismo que tratar de desjudializar la relación laboral. Y es que, en opinión de Fernando Moreno, director general del Instituto Internacional Cuatrecasas de Estrategia Legal en Recursos Humanos, "en el despido actualmente nada cumple la función que debería cumplir. Abrir la vía para que se pueda utilizar con seguridad el despido objetivo reducirá mucho su coste". Y la intención del ministro de Trabajo de que las pérdidas continuadas de una empresa durante seis meses sean motivo de utilización es abrir esa vía. Igual que intentar precisar la causa en el caso del despido colectivo. Para David Díaz, socio de Baker & McKenzei, el hecho de dejar menos discrecionalidad a los jueces es lo más relevante de la reforma que ultima el Gobierno. "En el despido objetivo individual, que exigía un preaviso por parte del empresario y poner los 20 días por año a disposición del trabajador, se ha recortado a la mitad el tiempo de preaviso. Pero, si se pretendía reducir las formalidades para que el despido no fuese declarado nulo, eso no se ha conseguido con la redacción actual", mantiene. A su juicio, otro de los pasos importantes que da el borrador es la creación del fondo de capitalización (el modelo austriaco) que está esbozado como un plan de pensiones que se lleva el trabajador de una empresa a otra en caso de despido. Aunque no se especifica si en algún momento va a haber participación de las empresas en su financiación, parece que va a ser un fondo público costeado por el Fondo de Garantía Salarial (Fogasa). Y ese es uno de los aspectos que preocupan a los expertos consultados. Si es el Fogasa el que asume el abaratamiento del despido (paga 8 de los 20 días u 8 de los 12 días de los contratos temporales) y, además la financiación del fondo de capitalización, ¿cómo va a poder mantenerse con las cuotas sociales actuales?, se preguntan. Y otra cosa, puede que haya fondos en el Fogasa para financiar dos años de esta especie de plan de pensiones, pero, ¿y luego qué?. El real decreto que finalmente aprueben el Gobierno y el Parlamento lo dirá. Y luego los españoles veremos si la reforma acaba con la elevada temporalidad y se crea empleo sobre la base del abaratamiento del despido. Negocios Trabajo abarata el despido exprés a 33 días en el contrato de fomentoEl Gobierno entregó el viernes su borrador definitivo de reforma laboral a sindicatos y patronal, con los que no pudo llegar a un pacto. El documento facilita un despido exprés a 33 días para todos los contratos de fomento del empleo. Además, el coste de rescindir los nuevos contratos de 33 días estará subvencionado con ocho días por el Fogasa hasta 2012, cuando se creará un seguro individual similar al modelo austriaco. 14-06-2010 - No va a haber pérdida en los derechos de los trabajadores en la indemnización por despido". El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, respondía así a este diario a inicios de febrero, cuando inició la negociación de la reforma laboral. No cumplirá su palabra. Cuatro meses después, fracasado el intento de acordar la medida con los agentes sociales, y ante la presión de los mercados y la UE, Zapatero se dispone a cruzar la gran línea roja de su mandato. Trabajo envió el viernes a sindicatos y patronal el borrador definitivo sobre el que el Consejo de Ministros aprobará la norma el miércoles. El documento, de 41 páginas, facilita acogerse al despido exprés de 33 días en los contratos de fomento, nuevos y vigentes. El 80% de los empresarios despide por causas disciplinarias reconociendo la improcedencia. Es el llamado despido exprés, inmediato, carente de tutela judicial y blindado con la indemnización máxima: 45 días de salario por año trabajado y 42 mensualidades. Ahora se oficializará la posibilidad de reconocer la improcedencia de un despido objetivo, con lo que el pago sería de 33 días y un máximo de 24 mensualidades. En la práctica, un despido exprés más barato, dicen fuentes sindicales. Algo que hasta ahora sólo se admitía en casos muy contados. Subvención de 8 días con el Fogasa Pese a estos cambios, el sistema de despidos en España cambiaría definitivamente a partir del 1 de enero de 2012, cuando está previsto que entre en marcha un fondo individual que cada trabajador acumularía a lo largo de su vida laboral para acceder a él en el caso de que pierda su empleo o se jubile. El Gobierno se da un plazo de un año para negociar con la CEOE, CC OO y UGT, la constitución del llamado modelo austriaco que estaría alimentado con cotizaciones empresariales. Estarán sujetos a él todos los contratos indefinidos que se celebren desde comienzos de 2012. Hasta entonces, el Fondo de Garantía Salarial (Fogasa) se utilizará para cubrir ocho días del gasto empresarial en caso de despido objetivo, sea procedente (de los 20 días que recibe el trabajador el patrón sólo paga 12) o no (de los 33 paga 25). Los recursos disponibles son los 3.900 millones de superávit que acumula el Fogasa. Sin embargo, Trabajo limita estas ayudas a los empresarios que hagan nuevas contrataciones con el modelo de fomento y mantengan un año a sus empleados. Esto reduce las subvenciones efectivas a una ventana de entre julio y diciembre del año que viene, ya que luego se instauraría el fondo austriaco. "Seis meses de pérdidas podrían justificar un despido a 20 días"La reforma laboral que el Gobierno tiene previsto aprobar el próximo miércoles incluye simplificar las causas del despido procedente, indemnizado con 20 días por año trabajado y un límite de 12 mensualidades. El articulado del borrador definitivo no especifica más allá de lo que lo hacía la propuesta de negociación que fue entregada la pasada semana a sindicatos y patronal. Sin embargo, el ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, reveló el viernes que uno de los postulados que hubo sobre la mesa fue "acumular pérdidas económicas durante seis meses consecutivos". La idea es que la decisión dependa menos del juez, que mayoritariamente falla a favor del trabajador obligando a pagar 33 o 45 días según el contrato, y se estipulen exigencias concretas que el empresario pueda alegar documentalmente. Este punto queda abierto a su negociación con el resto de grupos parlamentarios, explicó Corbacho. Trabajo da vía libre a las agencias privadas de colocación de paradosEn otro paso sin precedentes en la legislación laboral española, el documento emitido el viernes por el Ministerio de Trabajo abre la puerta a la creación de "agencias privadas de colocación" con "ánimo de lucro" que entrarían a trabajar en paralelo al antiguo Inem. Las empresas deberán "coordinarse con el Servicio Público de Empleo Estatal" pero podrán operar de forma "autónoma". De cualquier modo, el servicio que se preste a los demandantes de empleo deberá ser gratuito para ellos, subrayó el ministro de Trabajo. Esta novedad cumple las mayores expectativas de Agett, la patronal de las asociaciones de trabajo temporal. Las ETT podrán ver, además, como se derriban los vetos que aún se mantienen para ellas sobre determinados sectores, como las administraciones o la construcción, salvo que sea "de interés general" mantener dichas prohibiciones. Otras novedadesTEMPORALIDAD. El decreto limitará la duración de los contratos temporales por obra o servicio a dos años, extensibles 12 meses más por acuerdo entre las partes. Además, la indemnización por despido pasará progresivamente de 8 a 12 días para 2014. PODER SINDICAL. La reforma laboral facilitará la aplicación de expedientes de regulación de empleo (ERE) de suspensión o reducción de jornada "cualquiera que sea el número de trabajadores" de la empresa. A cambio de impulsar el modelo alemán hasta en las pymes, Trabajo concede representación a los sindicatos en ellas. MÁS COLECTIVOS. Se amplían los colectivos que pueden acogerse al contrato de fomento del empleo (33 días). Sólo quedarán ya excluidos los varones de entre 30 y 45 años con menos de tres meses en paro. FORMACIÓN. Con ánimo de emplear a los jóvenes con bajo nivel educativo, se incentiva el contrato de formación para poder acogerse a él hasta los 24 años y generar derecho a paro. BONIFICAR. Se reordenan las bonificaciones al empleo para jóvenes, uno de cada dos de los cuales carece de un puesto de trabajo. FLEXIBILIDAD. En aras de dotar a las empresas de mayor flexibilidad interna, se facilita a los empresarios variar las condiciones laborales de sus empleados. DESCUELGUE. Entrando en el ámbito de la negociación colectiva, el Gobierno facilitará a las empresas en las que peligren los puestos de trabajo que se descuelguen del incremento salarial que hayan pactado. ¿Qué queda fuera?La mayoría de las materias que han estado en la negociación de la reforma laboral han sido incorporadas, de una forma u otra, en el documento del Gobierno. Quedan fuera, sin embargo, algunas alternativas como rebajar la indemnización del despido improcedente disciplinario de 45 a 33 días en el contrato de fomento o la creación de un nuevo modelo contractual con despido más barato, como proponía la CEOE. Cinco Dias http://www.comfia.info |
| < Anterior | Siguiente > |
|---|
















